𝙀𝙣𝙩𝙧𝙚 𝙖𝙥𝙡𝙖𝙪𝙨𝙤𝙨 𝙮 𝙚𝙢𝙤𝙘𝙞𝙤́𝙣 𝙚𝙨𝙩𝙪𝙙𝙞𝙖𝙣𝙩𝙚𝙨 𝙙𝙚 𝙡𝙤𝙨 𝙠𝙞𝙣𝙙𝙚𝙧𝙨 𝙙𝙚 𝙡𝙖 𝙀𝙨𝙘𝙪𝙚𝙡𝙖 𝙎𝙖𝙣 𝘼𝙣𝙙𝙧𝙚́𝙨 𝙡𝙚 𝙙𝙖𝙣 𝙡𝙖 𝙗𝙞𝙚𝙣𝙫𝙚𝙣𝙞𝙙𝙖 𝙖 𝙡𝙖 𝙚𝙙𝙪𝙘𝙖𝙘𝙞𝙤́𝙣 𝙗𝙖́𝙨𝙞𝙘𝙖
Bajo la emoción contenida de padres y educadores, esta mañana la Escuela San Andrés fue testigo de un instante que queda para siempre: cuando los niños dejan de ser párvulos y comienzan a sentirse grandes. La graduación de los kínder A, B y C no fue solo una ceremonia, fue el primer gran cruce de camino en la vida escolar de sus estudiantes.
Con pasos pequeños pero firmes, 89 niños y niñas dejaron atrás la educación prebásica para iniciar la educación básica, abriéndose a nuevos aprendizajes, nuevas salas, nuevos compañeros y a un espacio que ya los espera: el esperado “patio de los grandes”, símbolo de crecimiento, autonomía y nuevos desafíos.
La jornada estuvo acompañada por padres visiblemente emocionados y por toda la comunidad educativa, que fue testigo de una entrega de certificados marcada por el orgullo, las sonrisas y algunas lágrimas. El momento se llenó de ternura con dos presentaciones artísticas que sellaron esta transición: los niños de prekínder despidieron a sus compañeros con un cuadro navideño, mientras que los estudiantes de primero básico dieron la bienvenida al nuevo patio al ritmo del Mambo N°5, celebrando con alegría este esperado paso.
Uno a uno, los niños fueron despedidos con cariño por sus tías de kínder y recibidos por quienes serán sus profesores jefes durante el año 2026, en un gesto que simbolizó el traspaso de cuidado, enseñanza y confianza.
