𝙀𝙨𝙘𝙪𝙚𝙡𝙖 𝙎𝙖𝙣 𝘼𝙣𝙙𝙧𝙚́𝙨 𝙙𝙚𝙨𝙥𝙞𝙙𝙚 𝙖 𝙡𝙖 𝙜𝙚𝙣𝙚𝙧𝙖𝙘𝙞𝙤́𝙣 𝟮𝟬𝟮𝟱 𝙙𝙚 𝙤𝙘𝙩𝙖𝙫𝙤𝙨 𝙗𝙖́𝙨𝙞𝙘𝙤𝙨
Anoche, en la Escuela San Andrés, se vivió una jornada cargada de emoción y significado. No fue una noche cualquiera: fue el momento en que la infancia comenzó a quedar atrás y el futuro empezó a tomar forma. Los estudiantes de los Octavos A y B participaron en su ceremonia de graduación, marcando el cierre de una etapa importante de sus vidas escolares.
Como parte de la tradición, los jóvenes recorrieron por última vez la sala de clases que los cobijó durante su último año, los pasillos que guardan risas, aprendizajes y recuerdos, para luego dirigirse al patio del establecimiento, espacio donde se desarrolló la ceremonia.
Su ingreso fue recibido con el cálido aplauso de padres y familiares, visiblemente emocionados y orgullosos de ver a sus hijos dar este importante paso en su formación. Muchos de estos estudiantes iniciaron su trayectoria en la Escuela San Andrés desde prekínder, lo que hizo especialmente emotiva la despedida para docentes y asistentes de la educación que los vieron crecer y transformarse de niños en adolescentes.
Durante la ceremonia, uno a uno los estudiantes pasaron a recibir su certificado de Enseñanza Básica completada, en un ambiente de emoción compartida por toda la comunidad educativa.
En la ocasión, el alcalde de Pica, Iván Infante Chacón, junto a parte del cuerpo de concejales, felicitó a los jóvenes y a sus familias por este logro alcanzado, instándolos a proyectar su futuro con responsabilidad y a tomar decisiones pensando siempre en su bienestar y felicidad.
El cierre estuvo marcado por un momento especialmente significativo: las profesoras jefes de ambos octavos pasaron la lista por última vez. Cada nombre pronunciado fue una despedida, acompañada de aplausos, abrazos y miradas emocionadas, mientras la Escuela San Andrés decía adiós a una generación que inicia una nueva etapa de su vida estudiantil.
