La diputada valoró la aprobación en la Cámara del proyecto que establece una bonificación fiscal para la compra de estos productos, focalizada en el 80% de los hogares más vulnerables, y llamó a que la medida avance con rapidez en el Senado.
La diputada (IND-UDI) por Tarapacá, Ximena Naranjo, valoró la aprobación en la Cámara de Diputados del proyecto de ley que establece un beneficio fiscal para compensar parte del IVA asociado a la compra de medicamentos y pañales, iniciativa que ahora deberá continuar su tramitación en el Senado.
La parlamentaria destacó que se trata de una medida que apunta
directamente a familias que enfrentan gastos permanentes y difíciles de evitar, especialmente aquellas que deben asumir tratamientos médicos, enfermedades crónicas, cuidados de niños pequeños, adultos mayores o personas con discapacidad.
“En nuestro país enfermarse cuesta, cuidar a un hijo cuesta y cuidar a un adulto mayor también cuesta. Para muchas familias, comprar medicamentos o pañales todos los meses significa hacer verdaderos malabares con un presupuesto que ya es estrecho”, señaló Naranjo.
La diputada explicó que el proyecto contempla una bonificación mensual equivalente al IVA asociado a estas compras, con topes y mecanismos de acreditación, y estará dirigida a personas pertenecientes al 80% más vulnerable según el Registro Social de Hogares, incluyendo a familias con niños de hasta 24 meses, personas mayores de 65 años con determinadas condiciones de salud y personas con discapacidad que cumplan los requisitos establecidos.
“Como representante de Tarapacá, conozco de cerca esta realidad. Hay familias trabajadoras que, cuando aparece un gasto de salud inesperado, simplemente no tienen un segundo bolsillo de donde sacar dinero. Y terminan recurriendo a rifas, bingos o lotas para poder financiar medicamentos o tratamientos”, afirmó.
Naranjo también valoró que la iniciativa contemple un marco de
responsabilidad fiscal, considerando un costo máximo aproximado de US$100 millones durante sus primeros doce meses de implementación.
“Esta no es una ayuda para bienes suntuarios, estamos hablando de
necesidades básicas. Cuando una política pública permite aliviar una parte concreta de los gastos que enfrentan las familias, especialmente las más vulnerables, creo que debemos mirarla desde la realidad de las personas y no solamente desde una planilla”, sostuvo.
Finalmente, la diputada Ximena Naranjo llamó al Senado a avanzar en la discusión del proyecto y puso énfasis en que su implementación debe ser simple, accesible y especialmente considerada con los adultos mayores y quienes viven en zonas extremas o rurales.
“Espero que esta iniciativa siga avanzando y que podamos perfeccionarla para que el beneficio llegue efectivamente a quienes lo necesitan. Ayudar a una familia a comprar sus medicamentos o a cuidar dignamente a un ser querido también es hacer política pensando en las personas”, concluyó.
