Hay días en los que es mejor quedarse en cama, y luego está el día que eligió E.J.M.A., un albañil venezolano de 46 años, para ir a trabajar.
Imagínate la escena: estás prófugo de la justicia, entraste al país por un paso no habilitado y tienes una orden de detención pendiente desde Rancagua por receptación de un vehículo motorizado. ¿Cuál sería el último lugar del planeta al que irías a pedir empleo? Exacto: ¡un cuartel de la Policía de Investigaciones (PDI)!
Pues bien, nuestro protagonista pensó que era una excelente idea aceptar un trabajito de albañilería para reparar, nada más y nada menos, que el techo del cuartel Las Parcelas de la PDI en Alto Hospicio.
Un control digital y… ¡Game Over!
El plan marchaba sobre ruedas (o sobre tejas). El hombre subió, martillo en mano, dispuesto a dejar el tejado como nuevo. Todo iba de maravilla hasta que la policía activó su protocolo estándar: un control de identidad preventivo a todos los civiles que entraban a prestar servicios técnicos.
Los detectives de la Brigada de Investigación Criminal (Bicrim) teclearon sus iniciales en el sistema informático institucional y… ¡BINGO! 🚨 El computador empezó a parpadear con más luces que árbol de Navidad:
• Alerta 1: Una orden de captura vigente del Tribunal de Garantía de Rancagua.
• Alerta 2: Una denuncia activa en el Servicio Nacional de Migraciones por ingreso clandestino al país.
De la techumbre a las celdas
Como era de esperarse, el trabajador tuvo que suspender las obras de reposición de techumbres de manera inmediata. Lo bajaron del techo sin escalas y lo escoltaron directamente a las celdas de detención del mismo edificio que estaba reparando. ¡Eso es optimizar el transporte!
El Ministerio Público ya tomó conocimiento del divertido «chascarro» judicial y ordenó dejar al ingenioso albañil a disposición del Tribunal de Garantía para su respectiva audiencia de control de detención. ¡Seguro que esta vez no se le ocurrirá ofrecer servicios de mantención en el tribunal!
¡Con las manos en la masa (y en el techo)! El albañil que fue a arreglarle el tejado a la policía… teniendo orden de arresto.
