Más de 70 lideresas participaron en la Escuela Regional por la Libre Determinación de los Pueblos Indígenas de Abya Yala, una experiencia que puso en común conocimientos, desafíos y aspiraciones de los pueblos originarios. La continuidad de estos espacios de formación representa un desafío estratégico para fortalecer los liderazgos indígenas y preparar a nuevas generaciones.
Asunción, Paraguay. Más de un centenar de mujeres indígenas líderes de 12 países participaron en la Escuela Regional por la Libre Determinación de los Pueblos Indígenas de Abya Yala, un proceso desarrollado entre agosto y octubre de 2026 que promovió el intercambio de experiencias y el fortalecimiento de capacidades para la defensa de los derechos colectivos, la participación política y la construcción de agendas propias. La iniciativa se vinculó con la VII Cumbre Internacional de Mujeres Indígenas de Abya Yala, realizada en Paraguay -durante una semana-, y abrió un espacio de encuentro entre mujeres que, desde distintas realidades territoriales, comparten desafíos relacionados con el reconocimiento de sus pueblos, la defensa de sus derechos y su participación en las decisiones que afectan a sus comunidades y territorios.
Las participantes procedieron de México, Panamá, Guatemala, El Salvador, Estados Unidos, Colombia, Bolivia, Perú, Paraguay, Chile, Ecuador y Argentina. A lo largo de diez sesiones, abordaron temas como libre determinación, derechos colectivos, defensa territorial, comunicación, construcción de narrativas propias y fortalecimiento del liderazgo indígena. Más allá de los contenidos académicos, la experiencia permitió poner en común conocimientos, trayectorias y perspectivas sobre el papel de las mujeres en la continuidad cultural, la organización de los pueblos y la construcción de respuestas frente a los desafíos actuales.
Uno de los principales desafíos que deja esta experiencia es dar continuidad a los procesos de formación. Para los pueblos indígenas, la educación constituye una herramienta para transmitir conocimientos, fortalecer la identidad, desarrollar capacidades de organización y preparar a nuevas generaciones para asumir responsabilidades en sus territorios y espacios de participación. Por ello, la formación no debería limitarse a una actividad puntual, sino proyectarse en nuevos programas que permitan profundizar los aprendizajes, ampliar las redes de colaboración y acompañar el desarrollo de liderazgos a lo largo del tiempo.
La continuidad educativa también implica reconocer que los pueblos indígenas poseen conocimientos, experiencias y formas propias de comprender la vida y el territorio, que deben dialogar con nuevas herramientas de comunicación, análisis, gestión e incidencia. Vincular estos saberes con oportunidades de formación puede contribuir a que más mujeres y jóvenes fortalezcan sus capacidades sin perder de vista sus raíces culturales, sus lenguas y el compromiso con sus pueblos. La Escuela Regional constituye una experiencia desde la cual proyectar nuevas etapas de aprendizaje y articulación entre liderazgos indígenas de distintos países.
En el marco de la VII Cumbre Internacional de Mujeres Indígenas de Abya Yala, la Universidad del Liderazgo Político, Empresarial y Social de Gobierno (ULG) participó como institución de apoyo técnico y certificación académica del proceso. En representación de la Universidad asistió Gustavo Guarachi López, vicerrector académico, quien participó en la entrega de reconocimientos a cinco personas por su contribución a la gestión, organización y desarrollo de la Escuela Regional.
Las personas distinguidas fueron Nancy Graciela González, Ana Esperanza Tubac Culajay, María Carolina Simón Sunun, Romel Rubén González Díaz y Odalys Esperanza García Tubac. Los reconocimientos destacaron su compromiso y contribución al desarrollo de la iniciativa, así como el trabajo colectivo que permitió sostener este espacio de formación e intercambio. Estas distinciones por gestión y desarrollo se diferenciaron de los certificados de aprobación académica destinados a quienes completaron satisfactoriamente el programa.
Gustavo Guarachi López, vicerrector académico de la ULG, destacó la relevancia de estos procesos para el fortalecimiento de los liderazgos indígenas: “Esta Escuela demuestra que la formación cobra verdadero sentido cuando fortalece capacidades, une experiencias y abre oportunidades para la participación de las mujeres indígenas. Reconocer a quienes hicieron posible este proceso es valorar el trabajo colectivo y proyectar nuevas oportunidades de liderazgo para los pueblos de Abya Yala”.
La participación de la ULG se enmarca en una colaboración técnica y académica orientada a respaldar el desarrollo de experiencias formativas y la certificación de los aprendizajes. Este apoyo cobra sentido en la medida en que contribuye a fortalecer iniciativas que nacen de las necesidades y aspiraciones de los pueblos indígenas, respetando el protagonismo de sus liderazgos y favoreciendo la continuidad de los procesos educativos.
Para los representantes de la Coordinadora de los Pueblo Originarios del Abya Yala, el desafío que se abre ahora es convertir la experiencia acumulada en nuevas oportunidades de aprendizaje, intercambio y cooperación regional. Dar continuidad a la formación significa ampliar las posibilidades para que más mujeres y jóvenes indígenas accedan a herramientas que les permitan defender sus derechos, comunicar sus propias realidades, participar en espacios de decisión y contribuir al bienestar de sus pueblos. En Abya Yala, fortalecer la educación de sus liderazgos es también invertir en la transmisión de conocimientos, la identidad cultural y la capacidad de las futuras generaciones para construir su propio camino.
Mujeres indígenas de 12 países impulsan una nueva etapa de formación y liderazgo en Abya Yala
